Así es un fin de semana en nuestro box

La verdad es que el trabajo durante un Gran Premio va más allá de tan sólo el fin de semana. El primer día de trabajo en una semana de carreras es el miércoles; ese día lo dedicamos a descargar los camiones y a montar el box. Normalmente empezamos a las nueve de la mañana. El box es una de las partes más importantes en nuestro trabajo, porque en él trabajamos diariamente unas once horas para preparar las motos para la carrera del domingo. Además es el reflejo, cara al exterior, de la imagen de nuestro equipo y patrocinadores.
El mismo miércoles por la tarde empezamos el trabajo con las motos. Todas las piezas de las motos tienen una vida determinada. Después de infinidad de pruebas, cada pieza tiene una duración medida en kilómetros. Debido a esto, es muy posible que haya que cambiar el motor, o desmontar el chasis entero para revisar posibles fisuras. Dependiendo de la cantidad de trabajo, es posible que a las cinco de la tarde nos vayamos hacia el hotel.
El jueves, según los datos obtenidos en la carrera del año anterior y en los test realizados en el banco de pruebas en Japón, o con datos de la última carrera, preparamos dos motos, que pueden ser iguales o no. La geometría o la relación de cambio pueden ser diferentes. También cada jueves a media mañana se verifican las motos. Los técnicos de la verificación colocan la pegatina correspondiente en el chasis, y toman la referencia de la gasolina. Esto es muy importante porque el domingo, después de la carrera, si nos hacen un control de la gasolina y hemos usado otra distinta, los resultados de los análisis serán diferentes y seremos penalizados.
El jueves también llegan los técnicos de Michelin. Ellos, junto con Dani y el jefe de mecánicos Mike Leitner, eligen los neumáticos que vamos a usar en todo el fin de semana. Normalmente, entre las cinco o las seis de la tarde, arrancamos las motos, probamos el cambio de marchas y calentamos los motores más o menos hasta que alcanzan 80º C. Luego, con la telemetría se comprueba que el funcionamiento del motor esté dentro de los parámetros pre-establecidos.
El viernes, a las ocho de la mañana, ya estamos en el circuito. Los tres siguientes días de trabajo seguimos una misma rutina: arrancamos las motos, calentamos los motores, probamos el cambio… Luego sangramos los circuitos de frenos y embrague, y un pequeño repasillo general. Media hora antes del inicio del entrenamiento, volvemos a calentar la moto, montamos ya las ruedas con los neumáticos buenos, y lo dejamos todo a punto para empezar el entrenamiento.
Normalmente podemos hacer reglajes en las suspensiones, o cambiar la geometría de la moto. Una vez finalizada la sesión, mientras Dani habla con los ingenieros, nosotros limpiamos la moto, controlamos el consumo de gasolina, la chequeamos y esperamos a que nos den los nuevos reglajes. Normalmente, una relación de cambio diferente y algún reglaje de las suspensiones.
Si el trabajo no ha sido largo, vamos a comer antes del siguiente entrenamiento; si no, comemos después del segundo entrenamiento. En éste segundo la rutina es la misma que en el primero: ir encontrando las soluciones a los problemas que vayan saliendo. Después de esta sesión, tenemos más trabajo que antes, ya que desmontamos más piezas. Incluso es posible que tengamos que cambiar algún motor, etc. Cuando todo va bien, a las siete y media vamos a cenar al hospitalito que tenemos en el circuito, y luego al hotel a descansar.
El sábado por la mañana es igual que el viernes por la mañana. La misma rutina. Pero todo cambia por la tarde. En este entrenamiento ya hay que tener claro qué tipo de neumáticos serán los buenos, y qué configuración de moto es la mejor, porque en la segunda mitad de este entrenamiento vamos a usar los famosos neumáticos de calificación, para poder hacer la vuelta más rápida.
Después de este definitivo entrenamientos, el trabajo es diferente, porque a parte de poder cambiar el motor -por los kilómetros de vida que le queden-, hay una serie de piezas que se montan nuevas para carrera. También se decide qué moto utilizará el piloto para correr el domingo. Hay que revisar la moto que no usará para la carrera, porque es la moto de recambio. Mucha gente cree que la segunda moto no es buena para la carrera, que es la mala, pero más de una vez Dani ha ganado con la segunda moto.
El domingo por la mañana, en el warm up, más de lo mismo. Antes de empezar la sesión, todos los pilotos hacen un simulacro de salida, algo muy importante para Dani. Después de entrenar volvemos a repasar la moto, a precintar algunos tornillos para que no se aflojen, cambiar algún reglaje, y luego ya sólo queda esperar hasta el momento de la carrera.
Es muy importante el tema de la gasolina, la moto sale con el depósito a rebosar. Después de la carrera, si todo ha salido bien, la moto es trasladada al parque cerrado. Allí controlan el nivel de ruido, el peso, y toman una muestra de gasolina para efectuar un análisis. Las motos se quedan allí durante una hora, por si algún equipo hace alguna reclamación.
Después del trabajo de todos estos días es posible que nos quedemos a entrenar dos días más, por lo que sin tiempo que perder, es posible que tengamos que cambiar algún chasis o algún motor…



2 de Abril, 2008 - 21:21
buen trabajo !!
la verdad que Dani y Nicky hicieron un gran trabajo…
31 de Marzo, 2008 - 17:01
La feina ben feta no te fronteres. L’unió de l’equip, fa la força guanyadora. Salut a tots.